La escala de entrenamiento

jaja

jajaja

‘No hay secreto mayor que aquel entre jinete y caballo’ (R.S Sustees, ‘El viaje deportivo de Mr. Sponge’), en eso estaremos todos de acuerdo, pero ¿Y si buscamos métodos que nos acerquen a resolver el misterio?

El fin último del entrenamiento de un caballo de Doma Clásica es poder llegar al nivel de Gran Premio. Esto se consigue por medio de un entrenamiento metódico a través de la escala de entrenamiento.

La escala de entrenamiento contempla una serie de aspectos que tradicionalmente se han ordenado de manera piramidal, con la idea de remarcar el hecho de que es necesaria la consecución de manera óptima de cada objetivo con el fin de afrontar y alcanzar con éxito el inmediatamente superior.

Consta de los siguientes puntos:

  1. RITMO (tempo, regularidad): secuencia característica de las batidas y las fases de cada aire. Los únicos ritmos válidos en Doma Clásica son el paso (cuatro tiempos), trote (dos tiempos) y galope (tres tiempos más un tiempo de suspensión).
  2. SUPPLENESS (elasticidad y ausencia de ansiedad): se ha traducido al español mediante los términos de relajación y soltura, aunque el término es mucho más amplio, entendiéndose como que ‘el caballo debe de presentarse elástico y flexible, pero también atento y voluntarioso, y en perfecta armonía con su jinete’.
  3. CONTACTO (aceptación de la embocadura y las ayudas): dentro de este punto encontramos el concepto de Self-Carriage, capacidad del caballo para ‘autollevarse’; un contacto inadecuado afecta a las posibilidades del caballo para poder moverse de manera adecuada. Por ejemplo, si un jinete monta de delante hacia atrás como consecuencia de un uso excesivo de las riendas, el caballo hundirá el dorso y abrirá los pies, lo cual limita ampliamente su capacidad de ‘autollevarse’.
  4. IMPULSIÓN (incremento de la energía desde los cuartos traseros): transmisión de una energía propulsora, activa pero controlada, desde el tercio posterior. Como consecuencia, el momento de suspensión (al trote y al galope) será más pronunciado. Se demuestra por una actividad oscilante del dorso en combinación con la fuerza de empuje de los cuartos traseros.
  5. RECTITUD (igualdad de incurvación en cualquier rienda): los posteriores deben de seguir las huellas de los anteriores, tanto en recto como en el trazado de las líneas curvas. Una buena rectitud ayudará al caballo a distribuir su peso de manera uniforme, lo preparará para la reunión y además sus posteriores estarán capacitados para empujar hacia su centro de gravedad.
  6. REUNIÓN (voluntad y equilibrio): es el máximo objetivo del adiestramiento básico del caballo. La FEI define los aires reunidos como aquellos que engloban ‘movimientos del caballo manteniendo la puesta en mano, con el cuello elevado y arqueado, y con pasos más cortos, pero teniendo el caballo más ligereza’.

Clara Ferreiro Rey

A la memoria de D. Armando Santos del Casar, quien fue profesor del Curso de Jueces Territoriales de Doma Clásica por la FHM celebrado durante el año 2014-2015, del que tuve el placer de ser alumna, y cuyos apuntes han sido usados en la redacción de este texto.