La inspección veterinaria en un concurso de Doma Clásica

La inspección veterinaria es definida por la RFHE como el ‘procedimiento que nos permite determinar si un caballo se encuentra en condiciones físicas óptimas para poder formar parte de una competición’. Por lo tanto, buscamos sólo determinar si el caballo se encuentra capacitado o no para enfrentarse a la competición, no debiendo de confundirse con los procedimientos de carácter más exhaustivo llevados a cabo durante un diagnóstico clínico o un examen de compra-venta.

¿Cómo se desarrolla la inspección veterinaria?

  1. El panel de inspección estará formado por el Delegado veterinario, Delegado federativo, Presidente del jurado y Comisario.
  2. Los caballos serán presentados ante el panel de inspección, preferiblemente por sus jinetes, con filete o doble rienda, portando su documentación en regla y tendrán visible en todo momento su número de dorsal. Se prohíbe el uso de la fusta, así como llevar puestas mantas o vendas.
  3. El jinete debe de parar al caballo delante del panel de inspección, el cual realizará un reconocimiento visual del animal por ambos lados. Se determinará que se encuentre en una adecuada condición corporal y que carezca de heridas y/o lesiones que no sean compatibles con la actividad deportiva. Ningún miembro del panel de inspección podrá tocar/palpar al caballo.
  4. Se llevará a cabo la inspección del caballo en movimiento, siguiendo el esquema que se marca en la imagen. Importante remarcar que el caballo debe de ser presentado con cierta longitud de riendas, que permita expresar irregularidad o cojera si la hubiera.
  5. Antes de que el caballo abandone el lugar, el panel de inspección, con la última palabra del Presidente del Jurado, decidirá si el caballo es aceptado, no aceptado o debe de someterse a reinspección.
  6. Los caballos que son enviados a reinspección pasarán a una zona habilitada para ello denominada Holding box, donde se encontrará el Veterinario de tratamiento, el cual sí tiene la facultad para poder realizar un examen físico del caballo, palpando cualquier zona sospechosa, y además puede utilizar determinados procedimientos clínicos como las pruebas de flexión o el uso de las pinzas de casco.
  7. El Veterinario de tratamiento comunicará el resultado de su examen al panel de inspección, el cual a continuación llevará a cabo la reinspección del caballo.
  8. Con la información aportada por el Veterinario de tratamiento, más la observable a través de la reinspección, el panel de inspección decidirá si el caballo es o no aceptado. En caso de igualdad de votos, la decisión definitiva será del Presidente del Jurado, el cual deberá anunciarla de inmediato.