“Para ver hay que saber mirar” . Forma física y ejercicios específicos

Parece que de forma general asumimos el  “juicio implacable” que recibimos y emitimos sobre otros jinetes  y otras disciplinas como parte fundamental de este deporte que es la equitación

¿Os suenan frases como “qué machacones son los domeros”, “los de salto no entrenan ná”, etc, etc?

Os propongo, por una vez, dejar atrás esos juicios para analizar qué hay de verdad y qué hay de ignorancia en ellos.

La condición o forma física es el nivel de desarrollo de las cualidades físicas de nuestros caballos que les permitirá realizar un determinado tipo de trabajo y a un determinado nivel de forma saludable.

Estas cualidades físicas son la fuerza, la resistencia, la velocidad, la flexibilidad…y dentro de ellas hay muchas variantes que son el matiz esencial a tener en cuenta según la disciplina que practiquemos, y los que van a determinar una u otra forma de entrenamiento.

Tenemos a nuestro alcance innumerables ejercicios que nos van a permitir desarrollar estas cualidades físicas, pero debemos ser conscientes de que en función de las necesidades de cada caballo, su realización y su enfoque varían.

Aquí un ejemplo:  Ante un mismo ejercicio planteado sobre cavalettis tenemos dos caballos.

El primero es un caballo muy expresivo pero que se va apagando a lo largo de la sesión de entrenamiento. Es un caballo con un correcto nivel de fuerza, pero que lo pierde pronto, por tanto, necesita mejorar su “resistencia a la fuerza”, su capacidad para mantener la fuerza más tiempo.

El segundo caballo, es menos expresivo, pero mantiene el mismo nivel de expresividad durante toda la sesión. Por tanto, mejorar su fuerza general en concreto sería lo más indicado.

Para los dos caballos el ejercicio a realizar es el mismo, pasar cavalettis. Eso sí, el enfoque será muy diferente

El primer caballo se beneficiará del ejercicio sobre cavalettis a una altura media, a una distancia óptima y repitiéndolo muchas veces de forma continua, sin pausas.

El segundo caballo se beneficiará de pasar cavalettis a una altura y una distancia entre ellos más marcada, con un nivel de impulsión mayor y repitiéndolo muy pocas veces, entre las cuales es recomendable que camine en lugar de seguir trotando o galopando.

El primer jinete puede ser visto como machacón porque no para de realizar lo mismo una y otra vez…. El segundo jinete será visto como un jinete más bien poco trabajador, que le pone unos ejercicios muy difíciles al caballo y “en dos minutos” ya ha terminado.

Sin embargo, los dos jinetes están realizando un ejercicio correcto para sus caballos, lo que les diferencia es el objetivo que persiguen.

En definitiva, un mismo ejercicio, tantas aplicaciones y formas de realizarlo como objetivos deportivos o cualidades físicas a mejorar tengamos.

Por ello, no resulta fácil, preciso ni útil “evaluar” trabajos ajenos sin tener toda la información disponible, entre otras cosas porque “Para ver hay que saber mirar”

Os invito a “salir” de lo conocido y a explorar nuevos enfoques, será un camino apasionante.